El mercado es un lugar de encuentro e intercambio, permite acercar a los actores del campo con los habitantes de la ciudad, concentrando en un sólo lugar a gente con intereses similares.

Se crea un ambiente que favorece el intercambio de experiencias, reforzado por las actividades educativas (talleres o pláticas gratuitas) creando un fuerte espíritu de comunidad y de solidaridad.